
Remoje la leguminosa a utilizar al menos 24 horas. Sí desea, luego de este proceso pueden germinar, lo que facilitará su posterior trituración. Para la germinación debe sacar el agua de las leguminosas remojadas; luego, debe ponerlas en un recipiente tapado, de manera que no le de luz directamente. Debe humedecerlas un poco una o dos veces al día, pero siempre procurando que no quede agua para que estas no se pudran. Al pasar uno o dos días, comenzará a ver los brotes salir de las semillas.
Luego, en una máquina moledora, mecánica o eléctrica, moler el grano y disponer la masa en un recipiente hondo. Condimente la masa con los ingredientes que desee: perejil, cebolla, ajo, sal y pimienta. También, puede añadir algo de bicarbonato para sumarle esponjosidad a la mezcla. Tome la mezcla y realice la forma deseada en bolitas uniformes. Mientras tanto, disponga a fuego medio una olla honda con suficiente aceite como para cubrir las porciones elaboradas. Una vez el aceite esté bien caliente, ir añadiendo la mezcla y esperar a que doren las bolitas. Retirar y disponer en papel absorbente o una rejilla para que salga el exceso de aceite.
Nota: si no quiere freír la preparación, puede añadir unos dos huevos a la mezcla, y cocinar las bolitas al horno o en una sartén. En ambos casos debe engrasar previamente, bien sea la sartén, o la bandeja para el horno, y también puede rociar las bolitas con un poco de aceite para que doren mejor.

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