¿Micronutrición? ¿Eso cómo se come?

Por: Tania Cerón; Samuel Tobar Uribe

Existe evidencia consistente que sugiere una relación inversa moderada entre el consumo de verduras y frutas y el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y el mantenimiento de una buena microbiota intestinal. ¿Qué quiere decir esto? que entre más frutas y verduras comas, menores serán las posibilidades o riesgos de desarrollar una o varias de estas enfermedades en alguna etapa de la vida y los efectos positivos son significativamente mayores cuando se consumen más de 5 porciones de frutas y verduras al día.

Aunque no notemos su presencia, las bacterias del intestino son esenciales para el mantenimiento de la salud y el bienestar, por eso es importante reconocer que la microbiota intestinal es parte de nosotros y cumple una función vital en nuestra salud tanto física como mental. Está compuesta por diferentes especies bacterianas que residen en nuestro sistema digestivo especialmente estómago e intestinos, y es como una huella dactilar ya que cada individuo tiene un perfil único.

Entre los efectos de la microbiota intestinal que promueven la salud humana tenemos:

  1. Soporta el metabolismo y la transformación de los alimentos para liberar nutrientes que de otra manera no serían accesibles.
  2. Estimula la diferenciación celular, contribuyendo a mantener la integridad de la barrera intestinal.
  3. Defiende el intestino de infecciones por microorganismos patógenos, por lo que tiene relación con el funcionamiento del sistema inmune.

Esta microbiota personalizada permanece relativamente estable durante la edad adulta; sin embargo, su composición puede cambiar debido a aspectos relacionados con el estilo de vida, el índice de masa corporal, la actividad física, aspectos culturales, hábitos dietarios y exposición a medicamentos.

Los grupos de alimentos que más benefician el fortalecimiento de la microbiota son las frutas y las verduras, las leguminosas y los lácteos, y son precisamente estos alimentos los que la mayoría de la población colombiana, por diversas razones, no incluye dentro de su alimentación diaria.  

Procurar buscar y aplicar alternativas que nos permitan consumir de manera regular todos los grupos de alimentos es lo que nos permitirá gozar de una buena salud y calidad de vida, previniendo enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, hipertensión, dislipidemias, sobrepeso y obesidad, entre otras.