
Durante el paso por el proyecto Ceres, se logró conversar sobre los buenos hábitos y la alimentación saludable, y después de tener un diálogo de saberes a partir de la experiencia vivida, se llegó a la conclusión que los comportamientos implementados en nuestra vida son muy importantes y crear verdaderos hábitos de bienestar son fundamentales para alcanzar una vida saludable.
Los hábitos de alimentación y la actividad física están muy relacionados entre sí, es muy importante entender que para hablar de tener una vida saludable debemos contar con ambas alternativas en nuestra vida.
El caso es que se debe seguir con la tarea de identificar cuáles son las costumbres que día a día dañan nuestra calidad de vida. ¿Cómo cambiar esto?, pues entendiendo que los hábitos se construyen, se forman y se crean poco a poco siendo la paciencia y la perseverancia las mayores aliadas.
Es importante tener en cuenta que en esa construcción de apostarle a una vida más saludable, hay que comprender que la implementación de estas nuevas prácticas serán progresivas y tendremos que invertir tiempo y disposición para lograrlo.
Nadie mejorará un aspecto de su vida de la noche a la mañana, y si se intenta, lo único que conseguirá es un desequilibrio mental y emocional y que no se pueda sostener en el tiempo. Por ello, la idea de llevar una vida saludable que se disfrute, adquiriendo poco a poco verdaderos hábitos saludables.
“No importa lo lento que vayas mientras no te detengas”. Confucio

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